
Extracto de la charla impartida miércoles 21 de mayo por la MSc. Margarita Murillo.
El mundo ha entendido la sexualidad como el placer, y no la relaciona con las emociones. Decía Descartes una frase "pienso, luego existo", la cual deberíamos modificar en nuestros días por "siento, luego existo", porque ante todo somos seres de sentimientos. Pero, ¿nos permitimos sentir? Muchas veces ese es el problema...Educamos para el malestar... eso nos han enseñado...
La pornografía nos da un panorama de sexualidad agresiva, pero no nos muestra la parte de ternura, de afecto que necesitamos para consumar un acto integral de amor, como lo debe ser toda relación sexual.
¿Por qué nuestros adolescentes están buscando la sexualidad a temprana edad o sin límites? Porque hay otras áreas que no les están siendo satisfechas y es en la sexualidad donde encuentran esas emociones que en otras áreas de la vida no. Por eso, es importante ofrecerles una familia estable (comunicación con el padre y la madre), oportunidad de desarrollarse en otras áreas (arte, deporte) para que encuentren en ellas las emociones que andan buscando.
Otro aspecto importante es contestar las preguntas del niño o la niña en su momento, pero siempre sondeando qué tanto quieren saber. Por ejemplo: si el niño pregunta: "papi, ¿qué es sexo?", debemos hacer una pregunta seguida: "¿por qué lo quieres saber?" ó "¿dónde escuchaste esa palabra?", antes de ponernos tensos, porque culturalmente nos cuesta abordar el tema.... Tal vez nos demos cuenta que el niño sólo necesitaba llenar un formulario que decía: "Marque con X, su sexo: Masculino o Femenino"...
Para educar en la sexualidad a nuestros hijos, debemos quitar los mitos que tenemos sobre nuestras mentes. Los niños están bombardeados por una serie de información no sana, en la televisión, en revistas y ahora en la Internet... Buscan en internet una tarea de escuela y les sale pornografía disfrazada en palabras normales...Pero allí está nuestro rol de padres: indicarle que eso es violencia, es violentar el cuerpo humano, creación divina de Dios.
En fin, debemos tener una mente más abierta a las emociones, y también hacia el tema de la sexualidad, y hacer comprender a nuestros hijos su verdadero sentido. No es comprándole o "educándole" con pastillas anticonceptivas, preservativos u otros métodos como nuestros hijos deben asumir la sexualidad "responsable", es haciéndoles ver que tienen el derecho a sentir y a expresar su amor hacia otra persona, pero cuando tengan la capacidad para no sólo asumir las consecuencias, sino para entregarse de lleno, sin temores, ni tapujos a la persona que aman y con la que, se supone, seguirán recorriendo el camino a lo largo de la vida.
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